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Ecuadorian Very Young Arbitration Practitioners (ECUVYAP) es un espacio académico y profesional para jóvenes interesados en el arbitraje local e internacional que tienen algún vínculo con Ecuador. 

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La misión del ECUVYAP es fomentar el interés de nuevas generaciones de estudiantes y abogados jóvenes en la práctica de arbitraje local e internacional. De esta manera, el ECUVYAP ofrece una plataforma para que puedan intercambiar opiniones, ideas, proyectos y actividades sociales relacionadas con temas relevantes en materia de arbitraje.

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El ECUVYAP Blog es una plataforma digital en la que se publicarán y discutirán temas relevantes y de vanguardia en materia de arbitraje local e internacional. Este espacio busca el desarrollo académico y profesional de sus participantes a través de la publicación de artículos, noticias y opiniones que promuevan el debate académico.

Análisis de la acción de nulidad del laudo arbitral en Ecuador

Análisis de la acción de nulidad del laudo arbitral en Ecuador

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AUTORA: Haly Tran

El arbitraje como método alternativo de solución de conflictos encuentra su esencia en la autonomía de la voluntad de las partes. Cabe precisar que la alternatividad no supone exclusión de la justicia ordinaria. Los árbitros necesitan de la justicia, ya que estos no tienen potestad ejecutiva sino que tienen potestad declarativa.[1] Debido a esta interacción, es lógico que exista intervención judicial en las actuaciones arbitrales, pero lo esencial es que esta sea mínima para que el arbitraje no se transforme en un procedimiento obsoleto y poco atractivo. En Ecuador, el control judicial se lo hace a través de la acción de nulidad de los laudos. El artículo abordará cuestiones relativas a la inapelabilidad del laudo y a la acción de nulidad del laudo arbitral.

Una de las principales características del arbitraje es la inapelabilidad de la decisión. El proceso arbitral es de única instancia, es decir, no caben recursos frente al laudo.[2] Sin embargo, para asegurar el respeto al debido proceso y al acuerdo de las partes, se establece que procederá la acción de nulidad del laudo.[3] Esto, siempre y cuando se cumplan las causales taxativas[4] contenidas en el artículo 31 de la Ley de Arbitraje y Mediación (LAM): i) cuando por falta de citación legal con la demanda, por falta de notificación de las providencias del tribunal, por falta de práctica de prueba se haya vulnerado el derecho a la defensa de una parte, ii) cuando el laudo es incongruente porque incurre en vicios de extra o ultra petita o iii) cuando el tribunal fue constituido ignorando los procedimientos previstos por la Ley o por las partes.

En el proceso 23281-2023-0077, el señor Kenny Suarez, gerente general de la Compañía “ISMAELWORLD S.A”, presentó una demanda constitucional de medidas cautelares alegando que en el proceso arbitral número 042-21 se vulneró su derecho al debido proceso y a la seguridad jurídica por no habérsele citado en legal y debida forma. El ofendido estableció que si bien fue citado por tres boletas, estas fueron entregadas en la oficina principal de otra persona jurídica ajena al proceso. Frente a estos acontecimientos, el juez constitucional de Santo Domingo de los Tsáchilas, Emerson Geovanny Curipallo Ulloa, expresó que al haberse fundamentado y demostrado los presupuestos de concesión de medidas cautelares autónomas, se admitía la petición. Así, entre otras medidas cautelares, ordenó declarar la nulidad de todo el proceso arbitral número 042-21 sustanciado ante el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Quito.[5] Hasta el momento, no se ha presentado recurso de apelación ni tampoco se ha solicitado la revocatoria de la decisión de medidas cautelares.

Respecto a este caso, cabe mencionar varios aspectos importantes a tratar. Primero, la relevancia del principio de mínima intervención de la justicia en el arbitraje. Segundo, la competencia exclusiva que le da la ley al presidente de la Corte Provincial de Justicia (CPJ) para anular laudos. Tercero, verificar qué es lo que efectivamente procedería en caso de que un laudo vulnere derechos constitucionales.

En relación con el primer punto, se abordará la importancia del principio de mínima intervención judicial en el arbitraje. La Constitución reconoce al arbitraje como un mecanismo alternativo para la solución de conflictos.[6] Es decir, con sus propias normas y procedimientos. La efectividad del arbitraje depende del respeto e independencia por parte de la justicia.[7] De lo contrario, se atentaría contra el principio de autonomía de voluntad de las partes y este método perdería su atractivo.[8] Cabe recalcar que esto no implica que las actuaciones de los árbitros no deban efectuarse dentro de las limitaciones previstas en la Constitución para garantizar su efectividad.[9] Así, “son los tribunales arbitrales quienes deben calificar la oportunidad de la acción de nulidad, sin requerir innecesariamente de la intervención de la justicia ordinaria”.[10] En suma, este principio limita la incidencia injustificada de la justicia ordinaria en el arbitraje.

Con respecto al segundo punto, es preciso analizar la competencia exclusiva del presidente de la CPJ para anular laudos. Según el artículo 31 de la LAM, la acción de nulidad debe interponerse ante el tribunal arbitral que lo dictó dentro del término de 10 días contados desde la fecha que este es ejecutoriado. Posteriormente, el tribunal debe remitir el expediente al Presidente de la Corte Provincial respectiva. Es decir, el tribunal no hace ningún análisis sobre la fundamentación de la acción.[11] Una vez que el Presidente avoca conocimiento de la causa, tiene un término de 30 días para resolver la acción de nulidad y debe tomar en cuenta que se cumpla el principio de preclusión, de conservación, de trascendencia y convalidación.[12] Por los motivos señalados, un juez constitucional no tiene la competencia para declarar la nulidad de un laudo y mucho menos vía medidas cautelares constitucionales.

Como se mencionó anteriormente, el control judicial se hace a través de la acción de nulidad del laudo. Así, si un juez dicta la nulidad de un laudo a través de medidas cautelares, se debe solicitar la revocatoria de la decisión de medidas. Si se niega la revocatoria procede el recurso de apelación. Y si se niega el recurso, procede la presentación de una AEP alegando un gravamen irreparable por desnaturalización de las medidas cautelares. Esto, porque según el artículo 27 de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional (LOGJCC), las medidas cautelares no pueden ser dictadas contra órdenes judiciales.

Por último, se expondrá lo que procedería si los árbitros cometen violaciones a derechos constitucionales. La Corte ha reconocido que las decisiones tomadas por los tribunales arbitrales son de carácter jurisdiccional, por ende, se ha reconocido el control constitucional de los laudos a través de la acción extraordinaria de protección (AEP).[13] En un inicio, la Corte Constitucional estableció que se debe agotar la acción de nulidad del laudo previo a presentar la acción extraordinaria de protección. Sin embargo, en las sentencias No. 323-13-EP/19 y 31-14-EP/19, la Corte se alejó de ese precedente al establecer que se debe agotar la acción de nulidad únicamente cuando los vicios alegados se enmarquen en alguna causal del artículo 31 de la LAM. Es decir, que si lo alegado no es parte de las causales de nulidad, procedería directamente la presentación de la AEP.[14] Esto, a su vez, refuerza el principio de mínima intervención judicial en el arbitraje. Para resumir, al ser el laudo una decisión jurisdiccional lo que cabe es la AEP.

El Ecuador ha tenido varios avances en materia arbitral. La Corte Constitucional en las sentencias 323-13-EP/19 y 31-14-EP/19, reconoció el principio de mínima intervención judicial en el arbitraje y la importancia de la taxatividad de las causales de nulidad para asegurar el derecho a la seguridad jurídica y, así mismo, para respetar la voluntad de las partes.[15] Adicionalmente con la publicación del Reglamento a la Ley de Arbitraje y Mediación en el 2021, se delimitan aún más los presupuestos para que proceda la acción de nulidad. Sobre esto, el artículo 13 establece que para resolver la acción de nulidad es importante que la parte afectada haya reclamado inequívoca y oportunamente al tribunal arbitral sobre el hecho que generó el reclamo. También, se especifica que la mera existencia de una causal no implica procedencia de nulidad, ya que es necesaria la existencia de un perjuicio cierto e irreparable. Y, además, se dispone que en caso de duda, debe preferirse la validez del laudo[16].

Estos avances generan certeza en las partes para someterse a arbitraje. Sin embargo, aún existen falencias que se deben trabajar como lo sucedido en el caso al que este artículo hace referencia. Si se inobservan los procedimientos propios del arbitraje, como la acción de nulidad del laudo por causales taxativas establecido en la LAM, se vulnera el derecho a la seguridad jurídica. Además, se desincentiva a que las partes adopten mecanismos alternativos a la justicia ordinaria. ¿Quién elegiría al arbitraje como método para solucionar sus conflictos si la anulación del laudo es un riesgo latente? Por eso, es sumamente importante que los jueces se aseguren de respetar la ley y los procedimientos previstos para el arbitraje para resolver los conflictos de manera eficiente.

En conclusión, existe una relación estrecha entre el arbitraje y la justicia ordinaria. En primer lugar, se observa una colaboración donde el arbitraje se sirve de la justicia para lograr su cometido final en caso de que las partes no cumplan voluntariamente con lo resuelto. En segundo lugar, se evidencia el control judicial sobre el arbitraje a través de la acción de nulidad del laudo que es el único medio para impugnar un laudo de acuerdo con las causales específicas y taxativas contenidas en el artículo 31 de la LAM. Adicionalmente, en caso de que un laudo vulnere derechos constitucionales, procede directamente la AEP si el vicio no se encasilla en ninguna de las causales. Este criterio de la Corte Constitucional respeta claramente el principio de mínima intervención judicial en el arbitraje y da certeza a las partes sobre qué actuaciones conllevan la sanción de nulidad. Por último, es importante que los operadores de justicia conozcan y respeten los procedimientos propios del arbitraje para que no existan trabas y no se entorpezca la resolución de controversias. Es por ello necesario, realizar esfuerzos en la capacitación, información y promoción del arbitraje con los operadores de justicia ordinarios.

[1] Susana San Cristóbal Reales, “Sistemas alternativos de resolución de conflictos: negociación, conciliación, mediación, arbitraje, en el ámbito civil y mercantil”, Anuario Jurídico y Económico Escurialense, no. 46 (2013), p. 49. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4182033

[2] Íbidem, pág. 50.

[3] Ecuador Corte Constitucional, “Sentencia No. 308-14-EP/20”, Caso no: 308-14-EP, 19 de agosto de 2020, 68-75.

[4] Paola Gaibor y Gabriela del Salto, “La taxatividad de las causales de anulación de un laudo arbitral: análisis de la jurisprudencia ecuatoriana reciente”, USFQ Law Review, no. 7 (2020), p. 148. https://doi.org/10.18272/ulr.v7i1.1744

[5] Proceso 23281-2023-00777.

[6] Constitución de la República del Ecuador, Artículo 190, RO No. 449, 20 de octubre de 2008.

[7] Ecuador Corte Constitucional, “Sentencia No. 308-14-EP/20”, Caso no: 308-14-EP, 19 de agosto de 2020, párrafo 61.

[8] Paola Gaibor y Gabriela del Salto, “La taxatividad de las causales de anulación de un laudo arbitral: análisis de la jurisprudencia ecuatoriana reciente”, USFQ Law Review, no. 7 (2020), p. 149. https://doi.org/10.18272/ulr.v7i1.1744

[9] Ecuador Corte Constitucional, “Sentencia No. 323-13-EP/19”, Caso no: 323-13-EP, 19 de noviembre de 2019, 32-36.

[10] Juan Manuel Marchán y Michelle Vasco, “El proceso de nulidad de laudos arbitrales en el Ecuador: un comentario a la Sentencia No. 308-14-EP/20”, Revista Ecuatoriana de Arbitraje, no 11 (2020), pp. 132-133. https://doi.org/10.36649/rea1105

[11] Oswaldo Santos Dávalos, “La acción de nulidad de los laudos arbitrales”, Revista Ecuatoriana de Arbitraje, no 8 (2016), p. 411. https://iea.ec/pdfs/2016/REA_n8_Art13.pdf

[12] Reglamento a la Ley de Arbitraje y Mediación, Artículo 13, Registro Oficial Suplemento, 26 de septiembre de 2021.

[13] Ecuador Corte Constitucional para el Periodo de Transición, Sentencia No. 169-12-SEP-CC, 26 de abril de 2012, pp. 11-12.

[14] Lorena Barrazueta, “El agotamiento de la acción de nulidad del laudo: dificultades derivadas del último cambio de precedente de la Corte Constitucional”, Instituto Ecuatoriano de Arbitraje, 2021. https://iea.ec/articulos/el-agotamiento-de-la-accion-de-nulidad-del-laudo-dificultades-derivadas-del-ultimo-cambio-de-precedente-de-la-corte-constitucional/

[15] Ecuador Corte Constitucional, “Sentencia No. 323-13-EP/19”, en Caso no: 323-13-EP, 19 de noviembre de 2019; Ecuador Corte Constitucional, “Sentencia No. 31-14-EP/19”, en Caso no: 31-14-EP, 19 de noviembre de 2019.

[16] Art. 10 del Reglamento a la Ley de Arbitraje y Mediación. Registro Oficial Suplemento, 26 de septiembre de 2021.

Arbitraje con Codelco: Ecuador se encuentra obligado a hacer la consulta ambiental sobre Llumiragua

Arbitraje con Codelco: Ecuador se encuentra obligado a hacer la consulta ambiental sobre Llumiragua

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El Tribunal de la Sala Especializada de lo Penal, Penal Militar, Penal Policial y Tránsito de la Corte Provincial de Justicia de Imbabura resolvió que el Ministerio del Ambiente, Agua, y Transición Ecológica del Ecuador vulneró los derechos relativos a la protección de la naturaleza y a la consulta ambiental de las comunidades aledañas, al conceder la licencia ambiental para el proyecto minero Llurimagua. En dicha sentencia se declaró la vulneración de los derechos ambientales y una violación de los derechos de las comunidades ancestrales que habitan en Llurimagua. Finalmente, el Tribunal ordenó la suspensión de toda la actividad minera relacionada con dicho proyecto. 

Este es un nuevo episodio para la actual disputa existente entre la compañía CODELCO (titular de la concesión minera) y el Estado ecuatoriano. La compañía CODELCO presentó una notificación de controversia en contra de Ecuador, dado que la Empresa Nacional Minera de Ecuador (ENAMI) no habría cumplido con los acuerdos de formar la sociedad para el desarrollo del proyecto, obligación que se arrastra desde el 2016. La continuación del arbitraje se ha sido suspendido en varias ocasiones entre las partes, pues existe intención de llegar a un acuerdo. No obstante, actos como el ocurrido el 4 de abril de 2023, necesariamente impactan en las negociaciones. De hecho, el 11 de abril de 2023, la compañía CODELCO se pronunció sosteniendo que la decisión del Tribunal constituye un ataque directo y supone un riesgo para la seguridad jurídica de los proyectos en Ecuador.

Nuevas regulaciones en materia de arbitraje societario

Nuevas regulaciones en materia de arbitraje societario

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El pasado 15 de marzo de 2023, entró en vigor la reforma a la Ley de Compañías. En materia de arbitraje societario se realizaron varias reformas sustanciales que han permitido corregir errores pasados. Dichos errores fueron enmendados por los artículos 137.2 y 146.1 de la reforma. Ahora, los arbitrajes societarios pueden versar sobre controversias entre los accionistas, así como controversias con los administradores de la compañía. 

Adicionalmente, se eliminó la restricción verificada en las regulaciones pasadas respecto a que el arbitraje societario se limitaba a arbitraje en derecho. Ahora es admisible resolver estas controversias en equidad.  

Finalmente, en la última reforma a la ley de compañías se implementó que el nuevo socio que ingrese a una compañía producto de una transferencia de acciones o cesión de particiones (de una compañía que cuente con un convenio arbitral dentro de sus estatutos) queda obligado por el convenio arbitral, salvo que haya pacto expreso con todos los demás socios y/o accionistas.

Tribunal Estadounidense rechaza demanda propuesta por Ecuador respecto del Laudo Perenco

Tribunal Estadounidense rechaza demanda propuesta por Ecuador respecto del Laudo Perenco

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El tribunal estadounidense perteneciente al Distrito de Columbia rechazó las demandas propuestas por el Estado ecuatoriano para reducir el monto del laudoque prevé una compensación a favor de la compañía Petrolera Perenco (Decisión ICSID Case No. ARB/08/6). 

Ecuador solicitó que dicho monto sea reducido, debido a la existencia de deudas tributarias por parte de la petrolera. La motivación propuesta por Ecuador fue rechazada, debido a que según la Corte dicho argumento planteaba una compensación sobre cuestiones sustantivas y controvertidas que podrían haber sido ventiladas en el Arbitraje CIADI y no plantearse en un procedimiento de ejecución.

Carreras Arbitrales – Consejos de Ana María Larrea para iniciar una carrera desde los centros de arbitraje

Carreras Arbitrales – Consejos de Ana María Larrea para iniciar una carrera desde los centros de arbitraje

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AUTORAS: Lorena Barrazueta y Daniela Endara

Los miembros de ECUVYAP tuvimos la oportunidad de conversar con Ana María Larrea acerca de las oportunidades que existen en el mercado del arbitraje doméstico para estudiantes de derecho y abogados jóvenes. Esta entrevista partió de la idea de que, si bien las firmas de abogados pueden ser una gran opción laboral para vincularte al mundo del arbitraje, no son la única. Un centro de arbitraje también puede ser una escuela de formación si quieres iniciar una carrera en el área.

Así que si tienes dudas sobre qué oportunidades laborales existen para personas jóvenes en los centros de arbitraje y cuáles son las habilidades en las que debes trabajar para tener un perfil más atractivo para uno de estos centros, este artículo es para ti.

Ana María Larrea es Directora Nacional de Asuntos Internacionales y Arbitraje de la Procuraduría General del Estado y hasta hace poco fue Directora del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Guayaquil (“CAC” o “el Centro”). Antes de ocupar su actual posición, fue secretaria de tribunales arbitrales del CAC cuando este tenía secretarios externos, abogada de parte en disputas sustanciadas en arbitraje y árbitro por más de diez años. Es decir, lo ha visto todo en el arbitraje doméstico y conoce perfectamente cómo funcionan los centros de arbitraje en el Ecuador.

Dada su experiencia, lo primero que preguntamos a Ana María fue cómo está compuesto el CAC y cuáles son los roles que pueden ocupar los estudiantes de derecho y abogados jóvenes dentro de esa estructura. Ella nos detalló una serie de actores que forman parte del CAC y estos pueden incluirse en una de las siguientes categorías:

  1. Directivos del Centro que no participan en la administración de los arbitrajes, como los miembros del Consejo Asesor que “funcionan como una junta directiva” y juegan un papel importante en la inclusión de nuevos árbitros y mediadores a los listados del Centro.
  2. Sujetos que participan en la administración de los arbitrajes. Entre ellos, el Presidente del Centro, la Dirección y la Subdirección, quienes, además, se apoyan en los secretarios de tribunales arbitrales para la gestión del expediente en la fase administrativa del arbitraje.
  3. Los árbitros, que resuelven los casos.
  4. Otros sujetos que cumplen funciones de apoyo en la sustanciación del arbitraje, como los secretarios de tribunales arbitrales que acompañan a los árbitros desde su posesión en el cargo hasta la conclusión del proceso. Ellos son los mismos que están a disposición de la Dirección y la Subdirección del Centro desde el inicio del arbitraje con la presentación de la demanda arbitral hasta la conclusión de la fase administrativa. También, están los mediadores; pasantes; citadores y personal de mensajería; y, el personal administrativo de recepción.

Para Ana María, “todos ocupan un lugar vital en el sistema”. Sin embargo, ya enfocándonos en las posiciones disponibles para jóvenes en el CAC, Ana María señaló tres posibilidades: (i) pasantes, (ii) secretarios de tribunales arbitrales y (iii) árbitros. Cada posición tiene un perfil de entrada diferente y funciones específicas, que demandan distintas habilidades. A continuación, te resumimos los puntos más importantes de nuestra conversación con Ana María.

  • Pasantes en el CAC

La pasantía es una posición inicial en el CAC y la ocupan estudiantes de Derecho. Según Ana María, para comenzar como pasante del Centro, no necesitas ser experto en arbitraje, sino alguien comprometido a estudiar y a dar apoyo a la Dirección del Centro, así como a los secretarios de tribunales arbitrales. De ahí, “en muchas ocasiones, cuando el pasante es muy bueno, se convierte en secretario de tribunales arbitrales cuando se abre la posición, como en efecto ha sucedido”. Esto se debe a que, trabajando en el CAC, los pasantes “aprenden lo que se necesita para poder ser considerados, posteriormente, como secretario de tribunales arbitrales”.

Además, Ana María nos dijo que una forma de ganar visibilidad para que te ofrezcan una pasantía es la participación en alguno de los concursos de arbitraje organizados por la AMCHAM Quito. Los oradores pueden ser vistos por alguien vinculado al Centro que ha sido invitado como árbitro; y, del equipo de apoyo, se toma en cuenta sus habilidades de investigación y su compromiso con el arbitraje.

  • Secretarios de tribunales arbitrales en el CAC

Ana María nos contó que el CAC tiene “secretarios que son estudiantes y secretarios que son abogados”. Estos “son secretarios de planta y permanentes con relación de dependencia con la Cámara [de Comercio de Guayaquil]. En este aspecto, el CAC se diferencia de otros centros de arbitraje donde hay un listado de secretarios del cual se sortea uno para cada caso, o en su defecto, los árbitros eligen al secretario de su preferencia dentro de la lista. En esos casos, los secretarios no están exclusivamente dedicados a las funciones de un secretario de tribunales arbitrales, sino que suelen ser abogados de alguna firma, que ocasionalmente son contratados para fungir como secretarios en un arbitraje. Estar en el listado de secretarios es como una estampa de calidad dada por el centro administrador del arbitraje respecto a los abogados recomendados para hacer el trabajo.

Es decir, en otros centros, los secretarios de tribunales arbitrales no trabajan en las oficinas del centro de arbitraje, ni reciben un sueldo fijo, sino un honorario calculado con base en la cuantía del arbitraje y/o los honorarios de los árbitros y/o de la tarifa cobrada a las partes por el centro administrador del arbitraje.

Ana María nos explicó que el CAC no siempre tuvo secretarios de tribunales arbitrales de planta, pero que desde hace ya algunos años el Centro implementó este modelo para que las partes de un arbitraje siempre tengan acceso fácil al expediente físico y al secretario del tribunal arbitral, dentro de las instalaciones del CAC. Después de esto, Ana María nos comentó alguna de las funciones específicas que cumplen los secretarios de tribunales arbitrales del CAC, así como el perfil que busca el Centro para este cargo.

  • El rol de los secretarios de tribunales arbitrales

Para Ana María, los secretarios de tribunales arbitrales “son actores clave en el éxito o en el fracaso del arbitraje”. Al explicarnos a que se refería con esto, nos dijo que “los secretarios tienen un rol muy importante tanto en lo formal como en la dinámica del arbitraje”. En lo formal, se encargan de tareas como “llevar el expediente del arbitraje, conservar su integridad y certificar diligencias y copias del expediente”, pero también “tienen un rol más activo, pues muchas veces son ellos quienes proponen a los árbitros qué se puede hacer para resolver un incidente, proporcionan insumos necesarios para facilitar la elaboración de laudos, como es la redacción de los antecedentes dentro del proceso”, y son quienes “están pendientes de la marcha del arbitraje”, haciendo “el seguimiento a los árbitros para que los escritos sean despachados en tiempos razonables”. Además, en palabras de Ana María, “los secretarios son la memoria del arbitraje” ya que ayudan a los árbitros a ubicar las piezas importantes del arbitraje con facilidad, tanto en momentos de deliberación como en diligencias.

Según Ana María, los árbitros “encuentran gran apoyo en los secretarios” y depositan su confianza en ellos para que estos realicen una serie de tareas, siguiendo sus instrucciones y manteniendo siempre la discresión de sus deliberaciones. Esto significa que los secretarios tienen una relación estrecha con los árbitros y eso los pone en una posición privilegiada para aprender directamente de ellos acerca de cómo se maneja un caso en lo procesal y cómo se resuelve en lo sustantivo. Un secretario aprende cómo un árbitro experimentado lidia con incidentes, de qué manera trata a las partes y conduce diligencias, y por dónde comienza a enfrentar los méritos de un caso para resolverlo. Los secretarios leen escritos y escuchan las intervenciones de los abogados de parte, y luego –tras bambalinas—conocen los comentarios de los árbitros al respecto, educándose sobre los dos y don’ts de la práctica de la profesión.

Es por ello que Ana María considera que los jóvenes “luego de que son secretarios, terminan muy preparados para el rol que ejercen y están bastante listos para emprender distintos roles en el arbitraje, sea como abogados de parte o eventualmente, como árbitros”. No obstante, Ana María nos aclaró que ser secretario de tribunales arbitrales no es una garantía para eventualmente ser árbitro del CAC porque esa posición requiere un perfil con más experiencia y otras aptitudes; pero, sin duda, los secretarios –a través de su trabajo—reciben un entrenamiento en habilidades valiosas para desenvolverse en otras posiciones relacionadas al Arbitraje.  

No sólo eso. De lo que nos contó Ana María, los secretarios reciben un alto nivel exposición al mundo del arbitraje, lo que hace que muchas veces sean captados por estudios jurídicos –en algunos casos de los propios árbitros—lo que resulta en una rotación relativamente frecuente en las plazas de secretarios en el CAC, o también ocurre que estos van a maestrías al extranjero para continuar capacitándose, pues al final son estudiantes de Derecho o abogados jóvenes.

En fin, Ana María nos dio a entender que el rol de los secretarios de tribunales arbitrales es sumamente demandante en la cantidad y calidad de tareas que se exige de ellos, pero al mismo tiempo es tremendamente gratificante porque los secretarios reciben preparación, exposición y oportunidades de crecimiento profesional. En sus palabras: “los secretarios aportan y ellos reciben”.

  • El perfil de los secretarios de tribunales arbitrales

Ana María resaltó que no necesitas haberte graduado de abogado para ser secretario de tribunales arbitrales, ni haber tenido experiencia laboral previa en arbitraje. Sin embargo, nos advirtió que si estás en tus primeros ciclos de la carrera, es más probable que seas considerado para una pasantía que para el cargo de secretario de tribunales arbitrales; y, aunque no indispensable, es preferible si ya has trabajado en materia comercial, corporativa o administrativa.

Para Ana María, el secretario“puede no ser experto en arbitraje, pero debe tener compromiso de estudiar (…) no se trata tanto de la edad, sino de la preparación académica”, en especial, en cuestiones procesales. Esto incluye conocer los reglamentos del Centro, la Ley de Arbitraje y Mediación, normas procesales supletorias, principios procesales y nociones constitucionales de debido proceso que son aplicables a un arbitraje. Además, implica mantenerse actualizado sobre lo que están haciendo otros centros y árbitros en relación al manejo de los arbitrajes y respecto a las discusiones jurídicas relevantes en Arbitraje y áreas afines.

Para ejemplificar, Ana María expresó que los secretarios del CAC están siempre buscando cursos nacionales o extranjeros en línea; se mantienen al día en la lectura de revistas como la del Instituto Ecuatoriano de Arbitraje; y, se involucran en concursos de arbitraje, nacionales e internacionales, en calidad de participantes cuando son estudiantes o como entrenadores, cuando ya abogados.

Lo académico es importante, pero Ana María destacó ciertas otras aptitudes y habilidades que debes desarrollar si quieres ser secretario de tribunales arbitrales. Primero, señaló la adaptabilidad: “un secretario de tribunales arbitrales tiene muchos jefes (…) cada secretario lleva entre 25 y 30 arbitrajes a la vez, y cada árbitro y tribunal es un jefe nuevo, entonces un secretario podría tener 40 jefes diferentes”. Es decir, el secretario debe tener la capacidad de ajustarse a los estilos de trabajo de cada árbitro, lo que incluye conocer cuándo es oportuno y prudente hacer recordatorios a los árbitros sobre el despacho del arbitraje.

Segundo, indicó la discreción del secretario “aún cuando el arbitraje no es confidencial”, pues este tiene acceso a la deliberación de los árbitros. Finalmente, recalcó la proactividad que debe tener un secretario en ofrecer soluciones logísticas a los árbitros y “esa disposición de ir la milla extra” para cumplir sus funciones.

  • Árbitros jóvenes en el CAC

El listado actual de árbitros del CAC tiene 43 nombres para arbitrajes domésticos. Incluye “abogados jóvenes, abogados no tan jóvenes, abogados de Guayaquil y abogados de Quito” y algunos no-abogados para arbitrajes en equidad. Según nos explicó Ana María, los árbitros son usualmente seleccionados por sorteo porque es infrecuente que las partes se pongan de acuerdo en la selección de los miembros del tribunal. Aún menos habitual, es que las partes acuerden designar árbitros por fuera del listado del Centro, aunque esta es una posibilidad que tienen bajo el reglamento del Centro (siempre que la Dirección apruebe tal designación ajena al listado). Esto nos dio a entender que, o formas partes del listado de árbitros y eres sorteado, o decrecen sustancialmente las posibilidades de ser designado como árbitro por mutuo acuerdo de las partes.

Dada la importancia del listado de árbitros, preguntamos a Ana María qué pueden hacer los jóvenes para construir su perfil para ser considerados árbitros en el CAC y cómo funciona el proceso de aplicación para ello.

Primero, Ana María nos aclaró que el nuevo reglamento del Centro no impone un requisito de edad mínima para ser árbitro, ni exige que los árbitros estén residiendo en Guayaquil. Es más, muchos abogados de Quito “se incorporaron a partir de la pandemia con la factibilidad que te dan los sistemas telemáticos que permite estar presente sin necesidad de viajar (…) [sumado a] la firma electrónica”. Por ello, si eres joven y no vives en Guayaquil, no te des entusiasmes.

Sin embargo, debes tener en cuenta que, aunque no hay un número escrito en el reglamento sobre la edad para ser árbitro, el perfil que describió Ana María es el de un profesional con alto nivel académico con especialización y experiencia profesional en –al menos—una materia de las que se someten a arbitraje, que haya tenido “alguna exposición en arbitraje (…) como abogado de parte o secretario de tribunales arbitrales” y que sea alguien con “solvencia ética”. En la actualidad, la lista de árbitros del CAC sólo tiene el nombre de una abogada menor de 30 años, incluida el año pasado en el listado.

Tomando en cuenta lo anterior, Ana María recomendó que los jóvenes se capaciten a través de postgrados en arbitraje o áreas afines; que busquen maneras de exponer su proficiencia jurídica en publicaciones de artículos académicos en lugares donde puedan ser fácilmente vistos por otros profesionales senior que están en el mundo del arbitraje; y, que aprovechen oportunidades de tener contacto con el CAC y vincularse a él, por ejemplo, inscribiéndose en seminarios y cursos de formación organizados por el Centro.

De ahí, en cuanto al proceso de aplicación para ser considerado como árbitro, Ana María nos explicó que el Presidente y el Consejo Asesor del Centro deciden el ingreso de nuevos árbitros al listado cada dos años, bajo la propuesta de la Dirección del Centro; y, luego, esa decisión está sujeta a confirmación del Directorio de la Cámara de Comercio de Guayaquil. La última revisión del listado fue el año pasado (2022), así que la siguiente renovación será en 2024.

Al respecto, Ana María nos comentó que, hasta que ella estuvo en la Dirección del Centro hace poco, el CAC estaba considerando tener un listado de árbitros jóvenes a futuro; y, hacer una convocatoria para listados de árbitros según materias de especialidad, donde el Centro estaría más abierto a incluir árbitros jóvenes. Hasta que ello suceda, puedes seguir construyendo tu perfil y tomar en cuenta los tips de Ana María.

Para finalizar la entrevista, consultamos a Ana María cómo podemos enterarnos de oportunidades laborales en el CAC. Aquí nos aconsejó seguir las redes sociales del Centro en Twitter y LinkedIn, además de su sitio web, donde el Centro planea publicar convocatorias, en especial para árbitros; y nos dijo que estemos pendientes de los espacios de formación en materia arbitral el CAC suele abrir para las personas interesadas en incursionar en esta rama.

Agradecemos a Ana María por compartir este espacio con nosotros y mostrarnos las posibilidades que esperan a los jóvenes en los centros de arbitraje.